Cámaras y videovigilancia
Cámaras, grabadores y todo lo que lleva una instalación de videovigilancia. Te lo vendemos, te lo instalamos y te damos servicio aquí mismo.
Marcas que trabajamos
Primero el tipo de cámara, después la marca
Casi todo el mundo empieza preguntando cuántas cámaras necesita y de qué marca. La pregunta que de verdad ordena la compra es otra: qué tipo de cámara va en cada punto. Una mal elegida no se nota el día que se instala — se nota el día que pasó algo y la grabación no sirve.
La bala es la de cuerpo alargado que se apunta a un lugar fijo: sirve para cubrir un acceso, un pasillo o un patio a lo largo. La domo va en techo, es más discreta y cubre un área alrededor; es la de interiores y locales comerciales. La PTZ gira, se inclina y hace acercamiento, así que cubre un área grande con una sola cámara, pero solo mira a un lado a la vez: sirve donde hay alguien vigilando o para acompañar a otras fijas, nunca para sustituirlas.
La cámara es la mitad: falta dónde se graba
Un sistema de videovigilancia no son solo cámaras. Está el grabador, que es donde vive lo que importa —la grabación— y donde se decide cuántos días de historia vas a conservar. Está el disco, que se dimensiona según esos días y según la resolución. Y está lo que casi nadie cotiza: el cable, la fuente y el respaldo de energía, porque un sistema que se apaga cuando se va la luz deja de grabar justo cuando más falta hace.
Por eso conviene comparar cotizaciones completas y no cámara contra cámara. La diferencia entre dos presupuestos casi siempre está en lo que uno incluye y el otro deja fuera.
