
SCG Salones
La agenda de tu salón deja de vivir en un cuaderno
Qué días están apartados y cuáles libres, cuánto lleva pagado cada evento y qué falta el día de la fiesta. Para salones, quintas y jardines de eventos.
Qué hace el sistema
Todo lo que necesitas, sin módulos escondidos ni sorpresas.
La agenda, de un vistazo
Qué días están apartados, cuáles tienen anticipo y cuáles siguen libres. Se acabó el cuaderno y el "déjame reviso y te llamo".
Un salón partido en varios
Uno de 500 personas se puede rentar el mismo día como 300 y 200, y el sistema cuida que el aforo cuadre. Es lo que nadie más hace.
Anticipos y saldos
Cuánto lleva pagado cada evento, cuánto falta y para cuándo. La cartera del salón en una pantalla.
La orden del día del evento
El minuto a minuto: a qué hora entra el montaje, el banquete, la música. Lo que hay que tener listo y quién lo hace.
Mesas, invitados y croquis
El acomodo de las mesas y la lista de invitados, para imprimir y entregar.
Entrega y devolución con fotos
Acta de cómo se entregó el salón y cómo lo devolvieron, con fotos y daños contra el depósito.
Contrato con firma
El cliente firma con el dedo en pantalla o por una liga desde su celular.
De dónde llegan tus eventos
Solicitudes, visitas al salón, lista de espera y a quién hay que volver a buscar.
El cuaderno aguanta hasta que aguanta
Casi todo salón se lleva igual al principio: una libreta con las fechas, un grupo de WhatsApp y la cabeza del dueño. Y funciona, mientras sea un salón y una persona la que conteste.
Se rompe en tres momentos, siempre los mismos. Cuando hay más de un espacio y ya no se sabe de memoria qué está libre. Cuando contesta alguien más y aparta sin saber que ese día ya estaba comprometido. Y cuando llega el día del evento y nadie tiene claro qué se prometió: si el mantel iba incluido, si el anticipo se pagó completo, a qué hora llega el montaje.
Un salón grande se renta partido, y eso hay que cuidarlo
Es la parte que más se equivoca y la que ningún otro sistema atiende. Un salón de 500 personas no siempre se renta como uno de 500: se puede partir y rentar el mismo día como uno de 300 y otro de 200.
Ahí es donde se cometen los errores caros — apartar dos eventos que juntos no caben, o rechazar uno que sí cabía. El sistema lleva el aforo de cada configuración y no deja que las cuentas se pasen. Lo comparamos contra EventControl, Reservento y Salonify: ninguno lo maneja.
El día del evento es donde se juega la reputación
La venta se cierra semanas antes, pero el cliente los va a calificar por un solo día. Y ese día el problema nunca es el precio: es que alguien no supo a qué hora entraba el montaje, o que se prometió una cosa en la cotización y en la cocina se entendió otra.
Por eso el sistema arma la orden de servicio del evento: el minuto a minuto, lo que hay que tener listo, quién lo hace y qué se prometió exactamente. Impresa, para que la traiga en la mano quien está trabajando.
Y el depósito deja de ser una discusión
La devolución del salón termina seguido en la misma plática incómoda: si ese daño ya estaba o lo hicieron ellos. Se documenta la entrega y la devolución con fotos, se anota lo que se dañó y se aplica contra el depósito, con todo por escrito.
No es para pelear con el cliente; es justamente para no tener que hacerlo.
Sirve para el salón de tu casa y para los cinco que administras
Se maneja un espacio o varios, cada uno con sus modalidades de renta y su aforo. Sirve igual para un salón de fiestas infantiles, para una quinta que se renta por día o por fin de semana, y para un centro de convenciones con varias salas.
Se contrata al mes, con quince días de prueba y sin dejar tarjeta. Si no acomoda, no pasa nada.
El sistema en acción
Capturas reales del sistema.





Preguntas frecuentes
¿Puedo rentar un salón grande partido en dos el mismo día?+
Sí, y es de lo que mejor hace. Defines las configuraciones de cada espacio con su aforo —uno de 500 completo, o partido en 300 y 200— y el sistema cuida que lo apartado no se pase de la capacidad. Es justo donde salen los errores caros: apartar dos eventos que juntos no caben.
¿Sirve para fiestas infantiles?+
Sí. Bodas, XV años, infantiles, graduaciones y eventos de empresa. La mecánica es la misma: la fecha se aparta, se cotiza, se cobra el anticipo y se prepara el día. Lo que cambia es el paquete.
¿Cómo sé qué días tengo libres?+
De un vistazo, en el calendario. Cada evento aparece con su color según vaya: tentativo, confirmado, liquidado o terminado. Y hay una vista de «¿está libre?» para contestar rápido cuando alguien pregunta por una fecha.
¿Lleva el control de los anticipos?+
Sí. Cada evento trae lo que se cobró, lo que falta y para cuándo, y hay una pantalla de cartera con todo lo que está por cobrar. Es lo primero que se pierde de vista cuando se lleva en libreta.
¿El cliente puede firmar el contrato?+
Sí, de dos maneras: con el dedo en la pantalla ahí mismo, o por una liga que se le manda a su celular para que firme desde donde esté.
¿Qué pasa si el cliente daña algo?+
Se documenta la entrega y la devolución con fotos, se anota el daño y se aplica contra el depósito. Todo queda por escrito, que es lo que evita la discusión.
¿Lleva el acomodo de las mesas?+
Sí. Mesas, lista de invitados y croquis para imprimir, para que el montaje y el servicio sepan quién va dónde sin preguntar.
¿Cuánto cuesta y hay que dejar tarjeta para probarlo?+
Hay quince días de prueba sin dejar tarjeta. Después se contrata al mes según cuántos salones manejes: uno, hasta tres, o todos los que tengas. Escríbenos por WhatsApp y te decimos cuál te toca.
¿Se instala en mi equipo o va en internet?+
Se usa desde el navegador, sin instalar nada, así que puedes ver la agenda desde el celular estando fuera del salón. Si prefieres tenerlo en tu propio servidor, también se puede.
¿Te interesa SCG Salones?
Cada implementación se adapta a tu negocio. Cuéntanos qué necesitas y te asesoramos sin compromiso.